Puerto Rico es un
juego de mesa para dos a seis jugadores, creado por Andreas Seyfarth y publicado por Alea en 2002. Se trata de un juego de gestión de recursos en el que los jugadores asumen el papel de
colonos en la
isla de Puerto Rico en el siglo XVIII. Juntos, deben cultivar y exportar diversos productos agrícolas y manufacturados, como café, tabaco, azúcar, rum y cuero.
El juego se divide en cinco rondas, cada una de las cuales representa un año de trabajo en la isla. Al comienzo de cada ronda, los jugadores eligen una de diez políticas distintas, cada una de las cuales les otorga ciertos beneficios durante la ronda. Luego, cada jugador recibe cinco
cartas de producto, cada una de las cuales representa uno de los productos que se pueden cultivar o manufacturar en Puerto Rico.
Los jugadores deciden en qué orden van a realizar sus acciones, y cada uno tiene la opción de cultivar un producto, manufacturar un producto, construir un edificio o descansar. Los edificios otorgan beneficios a los jugadores, como la capacidad de cultivar más productos o manufacturar productos más eficientemente.
Al final de cada ronda, los jugadores reciben ingresos por los productos que hayan cultivado o manufacturado, y luego pueden invertir ese dinero en construir más edificios o en comprar cartas de producto para cultivar o manufacturar en la siguiente ronda.
El juego termina después de la quinta ronda, y el jugador con más dinero en ese momento es el vencedor.
Puerto Rico es un
juego de estrategia y gestión de recursos en el que los jugadores asumen el papel de colonos en la isla de Puerto Rico en el siglo XVIII. Juntos, deben cultivar y exportar diversos productos agrícolas y manufacturados, como café, tabaco, azúcar, rum y cuero.
El juego se divide en cinco rondas, cada una de las cuales representa un año de trabajo en la isla. Al comienzo de cada ronda, los jugadores eligen una de diez políticas distintas, cada una de las cuales les otorga ciertos beneficios durante la ronda. Luego, cada jugador recibe cinco cartas de producto, cada una de las cuales representa uno de los productos que se pueden cultivar o manufacturar en Puerto Rico.
Los jugadores deciden en qué orden van a realizar sus acciones, y cada uno tiene la opción de cultivar un producto, manufacturar un producto, construir un edificio o descansar. Los edificios otorgan beneficios a los jugadores, como la capacidad de cultivar más productos o manufacturar productos más eficientemente.
Al final de cada ronda, los jugadores reciben ingresos por los productos que hayan cultivado o manufacturado, y luego pueden invertir ese dinero en construir más edificios o en comprar cartas de producto para cultivar o manufacturar en la siguiente ronda.
El juego termina después de la quinta ronda, y el jugador con más dinero en ese momento es el vencedor.